martes, 9 de abril de 2019

Tarea 4.3 - Valor social y moral del trabajo

Valor social y moral del trabajo

Todos los seres humanos tienen distintas necesidades que tienen que ser satisfechas, una de ellas es el trabajo, los hay de distintas maneras y profesiones. Cada individuo se acomoda a la profesión u oficio que le conviene en relaciona sus estilo de vida, nivel económico, nivel de estudios, entre muchos más.
El trabajo no es sólo un medio de obtener recursos económicos, es el modo normal de servir a la sociedad, contribuyendo al progreso cultural, económico, técnico, científico, etc.
El valor que se le puede dar al trabajo, es toda tarea desarrollada con el fin de producir bienes o servicios. La mayoría de las personas lo desarrollan en grupo siendo este la mejor manera de llevarlo a cabo, ya que el convivió entre estas hace más placentero y gozador el momento en el que se desarrolla el trabajo. 
El valor de trabajar se desarrolla cuando:
  • Trabajo, colaboro y acepto la cooperación para lograr los objetivos de mi grupo.
  • Cumplir y ayudar a lograr lo que nos proponemos me inspira; no me cansa.
  • Mantener en buen estado las cosas, es respetar el trabajo de quienes las hicieron.
  • Disfruto del trabajo, no lo sufro.
  • No desperdicio el tiempo, soy cuidadoso y evito distraer a los demás de sus ocupaciones.

El valor es satisfacer tus necesidades básicas y la importancia es que estamos ocupando un espacio y ayudando para que otros puedan vivir y que el país, la familia, salga adelante y progresen.
Según Adam Smith consideraba que el trabajo era la unidad de medida exacta para cuantificar el valor. Para el, el valor era la cantidad de trabajo que uno podía recibir a cambio de su mercancía. Los bienes podían aumentar de valor, pero lo que siempre permanece invariable es el trabajo, o sea el desgaste de energía para producirlos, siendo entonces el trabajo el patrón definitivo e invariable del valor. Se trata de la teoría del valor comandado o adquirido.

4.3.1. Nuevas concepciones del trabajo

Tradicionalmente el trabajo ha sido concebido como un medio, como una herramienta para lograr fines de mayor entidad y propósitos más elevados bien que se lleve a cabo en el ámbito de la administración pública, bien que tenga lugar en el sector del mercado privado de bienes y servicios. De la mano de la nueva era de la información y el conocimiento, cambió también la concepción del trabajo. Hoy es entendido como el aporte para lograr los objetivos de la organización. Las metodologías actuales de análisis del trabajo más que preocuparse por las tareas, se centra en descifrar y establecer cuál es el aporte del trabajador al logro de los objetivos de la organización. Los constantes cambios en la sociedad, exigen lo máximo de nosotros como personas y como profesionales, hoy en día no basta alcanzar objetivos, hay que superarlos. Así mismo en la actualidad no hay trabajo que dure una eternidad, ni seguridad garantizada de vida; por lo cual una nueva concepción del trabajo se presenta como una necesidad fundamental para adaptarse a los tiempos que corren. Para revitalizar conceptos como autoconocimiento, ocio creativo, autosatisfacción y libertad; Disfrutar del trabajo, viene a ser una de las situaciones básicas para cambiar el ámbito laboral. Las empresas competitivas aplican estrategias, que pasan por la modernización, aplanamiento y simplificación de sus estructuras, introducen mejoras tecnológicas y reconocen la importancia de disponer de "talento humano" para alcanzar sus objetivos.

En resumen, en la actualidad existe una revalorización del trabajo humano, que se puede caracterizar en:
  •  La importancia concebida al saber y la inteligencia que el trabajador aplica y moviliza.
  •  Importancia de saber relacionarse con las personas en el lugar de trabajo.
  •  Múltiples interacciones entre personas y equipos que facilitan el quehacer.
  •  Importancia de la capacitación y todo tipo de acciones educativas.
  •  Diseño de mecanismos de reconocimiento y valoración de las capacidades demostradas en el trabajo

3 comentarios:

  1. El trabajo, más allá de ser un medio para obtener ingresos, representa un elemento fundamental en la vida social y moral de las personas. A través de él no solo se satisfacen necesidades básicas, sino que también se contribuye al desarrollo de la sociedad, fortaleciendo valores como la responsabilidad, la cooperación y el compromiso. Desde la perspectiva de la dinámica social, el trabajo adquiere un sentido colectivo, ya que permite la interacción entre individuos y grupos, favoreciendo la organización, la productividad y el logro de objetivos comunes.

    Resulta importante destacar que en la actualidad el concepto de trabajo ha evolucionado, pasando de ser únicamente una actividad productiva a convertirse en una forma de aportar valor dentro de una organización. Hoy en día, no solo se evalúan los resultados, sino también las habilidades, el conocimiento y la capacidad de adaptación de las personas. Esto implica que el trabajador debe mantenerse en constante aprendizaje y desarrollo, lo cual refuerza la importancia de la capacitación y la mejora continua.

    Asimismo, el valor moral del trabajo se refleja en la actitud con la que se realiza, como el respeto por las actividades propias y ajenas, el aprovechamiento del tiempo y la disposición para colaborar con otros. Estos aspectos permiten generar un ambiente laboral sano y productivo, donde el esfuerzo individual se integra al bienestar colectivo.

    En conclusión, el trabajo es un pilar esencial en la dinámica social, ya que no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también fortalece la formación de valores y el desarrollo integral de las personas dentro de la sociedad.

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  3. me ha parecido muy valioso que empiece por reconocer que el trabajo es mucho más que una forma de ganarse la vida. Siempre he pensado que reducirlo solo a su dimensión económica es dejar de lado lo que realmente lo hace significativo, y aquí se explica con mucha claridad que es, ante todo, una manera de servir a los demás y de contribuir al avance de la sociedad. Me ha gustado especialmente cómo se señala que cada persona elige o se adapta a una profesión según sus circunstancias, porque eso refleja la diversidad de capacidades y realidades que hay entre nosotros, y cómo todas son necesarias y útiles.
    Los puntos que definen cuándo el trabajo tiene verdadero valor me parecen fundamentales y muy inspiradores. Para mí, aspectos como colaborar con otros, sentir motivación por lo que hacemos, respetar el esfuerzo ajeno o disfrutar de la actividad en lugar de sufrirla son claves no solo para que el trabajo sea mejor, sino también para vivir con más plenitud. Creo que si todas las personas pusiéramos en práctica estas actitudes, el entorno laboral sería mucho más agradable y productivo, y el trabajo cumpliría realmente su función de mejorar la vida de todos.
    Me ha parecido muy interesante incluir la visión de Adam Smith, porque ayuda a entender que desde hace mucho tiempo se ha reconocido al trabajo como la base de todo valor económico. Es cierto que hoy en día el trabajo ya no se concibe igual que antes, ya no basta con hacer tareas, sino que se espera que cada uno aporte sus conocimientos, su forma de relacionarse y su capacidad de adaptación.
    Me parece muy positivo que las empresas empiecen a valorar el talento humano en toda su amplitud, entendiendo que las personas son su recurso más importante.
    Este texto me ha permitido reflexionar sobre cómo el trabajo sigue siendo esencial para nosotros. Para mí, la conclusión más importante es que el trabajo, cuando se vive con valores y se adapta a los tiempos actuales, se convierte en una de las mejores formas de realización personal y de contribución al bien común.

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